Contratación eventos corporativos.

CONTRATACIÓN EVENTOS CORPORATIVOS.

LAS APARIENCIAS ENGAÑAN.

Verás.

Tengo un amigo que se llama Abraham.

Abraham es ingeniero en robótica y trabaja desde hace un tiempo en una fábrica de caramelos, en la línea de  empaquetado.

Esa empresa que es americana tiene sede en España, donde trabaja mi amigo.

Cuando llegó a trabajar, le contaron un problema que tenían tanto la fábrica central de la empresa en América, como en la española.  

La tolva que llena las cajas de caramelos se abre 30 segundos, que es lo que tarda en llenarse una caja, pero a veces no hay caramelos en la tolva y la caja sigue su camino vacía, hacia la máquina que las coloca en un palé,  y que  después  les coloca un plástico y las deja listas para que se las lleven a repartir.

Mi amigo es un tipo con mucho talento y enseguida encontró una solución. 

Como era «el nuevo» y  tampoco tenía mucha pinta de ser un tío con talento, y créeme que lo es, no le creyeron. No le hicieron caso.

Tanto la sede central, como la española intercambiaron ideas, todas bastante complejas. Eran soluciones casi imposibles, muy costosas, inviables.

Un día Abraham decidió pasar a la acción y ejecutó su idea, sencilla y eficaz. 

Simplemente en la cinta por donde pasaban las cajas de la tolva al palé, Abraham colocó un ventilador que daba viento a cada caja. De esa forma las cajas vacías caían al suelo y no llegaban nunca al palé.

Cuando el jefe vio la solución,  se quedó perplejo por el ingenio de mi amigo, 

que es un genio, aunque no tenga pinta de serlo. 

Scroll al inicio